sábado, 15 de junio de 2013

FUMAR O DEJAR DE FUMAR...: esa es la cuestión.



Muchos de nosotros fumamos o hemos fumado alguna vez  y podemos recordar como hasta hace unos pocos años, las personas podíamos fumar en cualquier lugar: bares, restaurantes, andenes de metro, incluso en aviones y hospitales, aunque parezca mentira.

El hecho de fumar daba un cierto glamour y aires de intelectualidad, ya que la publicidad asociada a marcas de cigarrillos así nos lo vendían.

Mítico el spot de MARLBORO
en las salas de cine, con el cowboy encendiendo su cigarrillo, o la publicidad de los coches de  Formula1.

Ultimamente las autoridades nos están bombardeando con imágenes que todo fumador puede ver en las cajetillas, sobre las posibles enfermedades vinculadas al hecho de fumar.
Si a estos mensajes le añadimos la imposibilidad legal de fumar en centros de trabajo y lugares de ocio, junto al encarecimiento del precio, ha provocado un interés generalizado en dejar de fumar.

No seré yo, un ex-fumador con mucho humo en mis pulmones, quien anime a nadie en un sentido u otro, admitiendo que fumar es un placer, como dice la canción y que fumar mata.... dejo a cada quien, haga uso de su libertad.

Evidentemente en este artículo pretendo ayudar mínimamente  con mi experiencia, a aquellos que  estén interesados en "dejarlo".

Hay muchas técnicas para conseguirlo, una de ellas es hacerlo gradualmente, disminuyendo poco a poco la cantidad de cigarrillos.
Es tal vez la menos traumática en cuanto que vas acostumbrando al organismo a consumir menos dosis de nicotina.

Yo,  comencé a dejar de fumar el pasado día 3 de Enero de 2013, a primeros de año, cuando muchos nos hacemos propósitos  de todo tipo.
En este breve espacio de tiempo, cinco meses y medio, considerando que mas o menos fumaba un paquete diario ( todo fumador sabe que hay días que por diversas circunstancias duplicamos el consumo), si reflejamos los datos estadísticos, nos sale que he dejado de fumar 170 cajetillas, que equivalen a 3.300 cigarrillos, por un precio de 700.- euros.


Utilicé la técnica de "a lo bruto" de golpe,  llevé fatal los primeros días y los primeros meses  fueron muy difíciles, el cuerpo se manifestó claramente por los síntomas de abstinencia, provocándome dolores de cabeza, irritación de garganta y lengua, y deseos de comer a todas horas.

Los primeros días y meses el mayor enemigo es nuestro propio cerebro, recuerda perfectamente nuestros hábitos y nos manda sus mensajes precisos a cada una de nuestras rutinas....: después de desayunar, al conducir, al salir del trabajo etc etc.

Cada vez que recibimos estos mensajes "del demonio", debemos recordarnos cual es el motivo por el cual hemos tomado esta decisión, cada uno el suyo, problemas de salud, de fatiga, económicos etc etc.

También podemos reforzar esta terapia privada, con lo que yo llamaría de auto-engaño. Uno muy placentero puede ser el de recompensarnos a nosotros mismos, con el dinero que solías dedicar a los cigarrillos. Cómprate un capricho que antes no te podías permitir, una prenda de vestir, un viaje, ...

A medida que va transcurriendo el tiempo, vas notando ciertos cambios en tu vida, en tu salud, en tu bolsillo y ...... en tu barriga o en el trasero.....SI ROTUNDO, se cogen unos kilitos de más y se van donde no deben.
Ja ja ja, yo que soy de constitución delgado, mido 1,78 y pesaba 70 kg, he cogido 4 kilos que me han dejado cachas total.

Está demostrado científicamente que fumar adelgaza, muchas personas no quieren dejar de fumar porque van a aumentar de peso,  pero que sepáis que transcurridos unos meses, la báscula ya no te causa más traiciones. El peso se estabiliza y con una dieta sencilla y un poco de ejercicio, podemos reducir esos kilos adquiridos.

Espero os haya servido de algo mi experiencia y quedo a vuestra disposición por si alquilen precisa alguna matización.
Dedico esta nueva entrada a mi amigo  twittero Tio SAM, al que muchos de vosotros conocéis :  @rt&luxio@SamAgraz






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