| Esta es una pieza compacta, de mineral de YESO, limpia de tierra e impurezas , tallada y levemente coloreada. |
nacido en uno, o porque nuestros padres o abuelos siguen teniendo una casa en el lugar de nacimiento, solemos hacer escapadas de vez en cuando para visitar a la familia, cargar pilas, respirar aire puro y volver a estar en contacto con nuestros orígenes.
De soltero solía ir a visitar a mis padres, algún día suelto y unos días en verano.
El primer día de estancia, ya se sabe, vas a recorrer el pueblo, para volver a comprobar que todo sigue estando tal cual lo dejaste. Intentas encontrar a alguien para romper esa soledad de las calles vacías y eso solamente ocurre si vas al Bar del Teleclub.
Teleclub: es un invento de los años setenta mas o menos, que pretendía dotar a los pueblos muy pequeños de un lugar de encuentro donde poder ver la televisión en compañía de otros vecinos. Además contaba con un pequeño Bar sin "ánimo de lucro" y una sala de reuniones, donde poder representar obras de teatro o proyectar alguna película. El teleclub de mi pueblo sigue activo en la actualidad y sigue siendo el centro de reunión de vecinos y visitantes.
Al segundo dia, decides encontrar alguna actividad que te entretenga o acabas teniendo la tentación de regresar.
Los días son interminables y parecen tener mas horas que en la ciudad; así que se me ocurrió ir de caminatas por el campo, por zonas que me resultaban familiares de la infancia pero que hacía tiempo no visitaba.
Caminando bajo un sol sofocante, sintiendo el aroma de las diferentes plantas silvestres: lavandas, tomillo, romero, escobas y otras cuyo nombre desconozco, pero muy bellas en su ancestral sencillez, que han aprendido a sobrevivir en un terreno arcilloso, árido y escaso de nutrientes.
| Lugar denominado "La Perdiz" donde existen minerales de Yeso |
En el cielo vuelan una pareja de buitres, que planea a gran altura en busca de alguna carroña para llevar al nido.
En la zona solían ser abandonadas las ovejas y vacas muertas.
Al principio me llamaba la atención la cantidad de pequeños trocitos de pequeñas láminas de una especie de cristales con tierra blanquecina.
Recogí unos cuantos y me los llevé, los limpié y me los traje a Madrid, donde resido, con la ilusión de poder hacer alguna actividad manual en los ratos libres. ¡ ya se me ocurrirá algo !. Uno de mis lemas favoritos.
Las piezas recogidas del campo, una vez trabajadas y coloreadas, las fui regalando a familiares y amigos y otras me quedé para mi, de la cuales aquí os pongo unas cuantas fotografías, para que podáis tener la ocasión de contemplarlas, no tanto por su valor artístico sino por su originalidad.
Pues me ha gustado mucho. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias Javier, me alegra mucho, sinceramente, tu que ves tantas cosas todos los dias....., para mi ya es importante que te hayas dignado verlo, pero estoy tan perdido,no encuentro nada, quiero rediseñar, y ya no se donde están los mandos.... En fin me voy a dar una vuelta y ya veremos.
ResponderEliminar